El Gobierno autorizó a las prepagas a aplicar aumentos diferenciados según las características de los planes ofrecidos. También estableció un límite en las cuotas para los afiliados mayores de edad, para evitar incrementos excesivos. Esta nueva normativa busca fomentar la competencia y reducir el impacto en los usuarios de planes más económicos.
El Gobierno ha dado luz verde a las prepagas para que puedan aplicar aumentos diferenciados en las cuotas, según las características específicas de cada plan. Este cambio, dispuesto por el decreto 102, modifica la regulación que hasta ahora imponía un aumento uniforme para todos los afiliados, independientemente de los servicios y prestadores incluidos en los contratos.
Con la nueva norma, las prepagas podrán ajustar las cuotas en diferentes porcentajes según el tipo de plan, lo que, según las autoridades, favorecerá a los usuarios de planes más económicos. Además, se estableció un tope para las personas mayores, cuyo costo no podrá superar tres veces el precio de los planes para los más jóvenes, y se garantizará que no haya límites de edad para acceder a estos planes.
Esta medida tiene como objetivo aumentar la competencia entre las prepagas y evitar que los usuarios de planes más accesibles terminen financiando los planes más caros. También se busca que los costos de los planes para personas mayores no sean excesivos, lo que podría ser una carga financiera importante.
La nueva regulación también elimina la triangulación de aportes entre los trabajadores dependientes y los monotributistas, lo que debería reducir los costos administrativos para las prepagas. Se espera que estas modificaciones permitan reducir los incrementos de las cuotas y, en consecuencia, alivianar el impacto de los aumentos en los usuarios








