Tras el fuerte terremoto en la región de Magallanes, autoridades de la provincia ordenaron la desocupación de la zona costera por precaución. Además, se suspendieron todas las actividades náuticas.
El gobierno provincial activó un protocolo de emergencia y convocó al comité de crisis para evaluar la situación en Tierra del Fuego. Las autoridades reiteraron que se trataba de una medida preventiva ante la posible llegada de un tsunami.
Hasta el momento no se han registrado daños ni víctimas en la ciudad más austral del país, pero se mantiene la alerta. Las navegaciones turísticas y pesqueras fueron suspendidas hasta nuevo aviso.
Defensa Civil y Prefectura continúan monitoreando el nivel del mar, mientras se solicita a la población mantenerse lejos de la costa. Se espera que en las próximas horas se levante la restricción si no se detectan anomalías.








