La batalla interna en ARCA se intensifica con la creación de un «botón anti-gremio», una medida respaldada por Luis Caputo y Juan Pazo. La iniciativa genera gran controversia entre los sindicatos.
El “botón anti-gremio” es una herramienta que permite a los trabajadores desafiliarse de sus sindicatos con solo un clic. Esta movida, impulsada por el administrador Juan Pazo y respaldada por el ministro de Economía, Luis Caputo, se produce en medio de una creciente disputa con los sindicatos que se oponen a la reestructuración del organismo.
La situación se vuelve aún más tensa debido a la eliminación de la AFIP y la creación de ARCA, un cambio que muchos consideran un retroceso a los tiempos de la DGI bajo la última dictadura militar. Los gremios han recurrido a la justicia para frenar la medida, y un amparo judicial está por convertirse en una amenaza real para los planes del gobierno, que busca desmantelar el organismo de manera ejemplar.
El conflicto interno también se ve alimentado por el despido de Florencia Misrahi, ex administradora de la AFIP y amiga de la esposa de Luis Caputo, quien fue despedida en medio de una crisis salarial en el organismo. Misrahi ganaba un salario que superaba siete veces el de Javier Milei, lo que generó tensiones tanto dentro del gobierno como con los sindicatos, que denunciaron las desigualdades salariales.
La creación del “botón anti-gremio” no hace más que aumentar las tensiones. Los sindicatos ahora enfrentan un desafío aún mayor, ya que esta medida les resta poder de representación entre los trabajadores. Aunque algunos empleados ven la iniciativa como una forma de ahorrar dinero, otros la interpretan como un ataque directo a sus derechos laborales.








