El expresidente uruguayo falleció este martes a los 89 años. Fue un referente mundial por su austeridad, su historia como guerrillero y su mirada filosófica sobre la política. Será enterrado en su chacra, como había pedido.
Mujica había anunciado su enfermedad en abril de 2024. En los últimos meses, su salud se agravó y decidió abandonar los tratamientos. Su ausencia en las últimas elecciones fue una señal clara.
Su vida estuvo marcada por la lucha armada, la cárcel y la reconstrucción democrática. Fue uno de los rehenes de la dictadura y luego protagonista de una transición política inédita.
Desde el MPP y el Frente Amplio, construyó una carrera que lo llevó a la presidencia. Legalizó el aborto, la marihuana y el matrimonio igualitario, y enfrentó tensiones internas con su estilo frontal.
Hasta el final siguió militando, recorriendo el país y hablando con jóvenes. Su muerte deja un vacío en la política regional, pero su legado ya forma parte de la historia de América Latina.







