El gobernador neuquino resaltó que, en medio de un freno nacional a la obra pública, la gestión neuquina está marcando un hito con inversiones decisivas en educación, salud y seguridad para fortalecer a cada comunidad de la provincia.
El plan vial, que se ejecutará en los próximos cuatro años, tiene como objetivo mejorar la conectividad en diversas regiones de Neuquén. Entre las rutas prioritarias se incluyen la Ruta 7, esencial para el acceso a Vaca Muerta; la Ruta 6 en Rincón de los Sauces; el tramo de la Ruta 43 desde Las Ovejas hasta Varvarco, con desvío hacia Manzano Amargo; la continuación de la Ruta 23; y rutas en el sur de la provincia que beneficiarán a comunidades como Meliquina y Lolog.
Gran parte de estas obras serán financiadas mediante acuerdos con empresas privadas, especialmente en la zona de influencia de Vaca Muerta. Para los 155 kilómetros restantes, el gobierno provincial busca obtener financiamiento de organismos multilaterales de crédito, con 100 millones de dólares en negociación con la Corporación Andina de Fomento (CAF).
Además, Figueroa propuso asumir el control de las rutas nacionales en la provincia, argumentando que muchas de ellas están siendo abandonadas. En caso de concretarse esta transferencia, se implementaría un sistema de peaje donde los vehículos particulares neuquinos estarían exentos, mientras que las empresas de transporte contribuirían al mantenimiento vial.
Esta estrategia forma parte de un plan integral que también incluye inversiones en educación, salud y seguridad, con el objetivo de fortalecer cada comunidad de la provincia y garantizar un desarrollo equilibrado y sostenible.








