El Registro Único Provincial de Viviendas se consolidó como la herramienta que garantiza a miles de familias el acceso justo y ordenado a su hogar. Con un sistema digitalizado que asegura adjudicaciones transparentes y equitativas, se avanza también en la entrega de créditos y nuevos lotes con servicios. A la par, se implementará el cobro de deudas a casi 50.000 beneficiarios que nunca abonaron su vivienda, con el fin de recuperar fondos y seguir construyendo más casas.
El sistema, completamente digitalizado, permite que cada proceso de adjudicación se realice bajo criterios claros y públicos, evitando discrecionalidades y asegurando igualdad de oportunidades para todos los inscriptos. Esta modernización, además, facilita los trámites para los vecinos y brinda mayor agilidad a la administración provincial.
A la par de las adjudicaciones, el gobierno neuquino avanza en la entrega de créditos y la generación de nuevos lotes con servicios, garantizando que más familias puedan proyectar su futuro con la seguridad de contar con un terreno propio en condiciones regulares. Estas medidas buscan atender tanto la demanda habitacional como la planificación ordenada de las ciudades.
Otro aspecto clave es la implementación del cobro de deudas a casi 50.000 beneficiarios que nunca abonaron su vivienda, con el objetivo de recuperar fondos y destinarlos a la construcción de nuevas casas. Desde la gestión provincial remarcan que este paso no solo implica responsabilidad ciudadana, sino también un mecanismo para asegurar la sostenibilidad del sistema habitacional.
Con estas políticas, el modelo neuquino refuerza la presencia activa del Estado en la vida de las familias, transformando la demanda de vivienda en soluciones concretas. El acceso justo, la transparencia en los procesos y la recuperación de recursos son pilares que permiten garantizar hogares dignos hoy y multiplicar oportunidades para las futuras generaciones.








