El gobernador neuquino destacó que su gestión prioriza los intereses de la provincia y que apoyará todo lo que la beneficie, especialmente en educación, salud, infraestructura y empleo. Además, subrayó que Neuquén tiene un papel clave para el desarrollo de Argentina.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, volvió a poner en agenda el reclamo de un país más equilibrado y con verdadera perspectiva federal. En un acto público, señaló que su prioridad es defender los intereses de la provincia y que todo su esfuerzo de gestión está enfocado en mejorar áreas sensibles como la educación, la salud, la infraestructura y la generación de empleo. Para el mandatario, estos ejes son fundamentales no solo para el bienestar de los neuquinos, sino también para consolidar el rol estratégico que cumple la provincia en el conjunto nacional.
Figueroa hizo hincapié en que Neuquén aporta recursos esenciales para el desarrollo de Argentina, particularmente a través de la energía y los hidrocarburos. En ese sentido, remarcó que resulta indispensable que la Nación tenga en cuenta el esfuerzo que realizan las provincias productoras y que se garanticen políticas que acompañen su crecimiento. “Sin Neuquén y sin Vaca Muerta, no se puede pensar el futuro energético del país”, expresó, al resaltar la importancia de cuidar los recursos y redistribuir de manera más justa sus beneficios.
El gobernador también reclamó una mayor presencia del Estado nacional en las provincias del interior, al advertir que las asimetrías históricas en la distribución de recursos dificultan el desarrollo equitativo. Con un tono firme, exigió que las decisiones estratégicas no se concentren en Buenos Aires y que se reconozca el aporte de cada jurisdicción al crecimiento colectivo. Para Figueroa, un verdadero federalismo es clave para garantizar un país más justo, donde los recursos generados en las provincias se traduzcan en oportunidades para su gente.








