El gobernador señaló que la ruta es clave para los productores y el turismo de la zona, y que se encuentra paralizada pese a los compromisos asumidos en 2024. Además, Sáenz pidió a legisladores salteños reclamar de manera conjunta la continuidad de los trabajos.
Gustavo Sáenz volvió a exigir al Gobierno nacional la reactivación de las obras en la Ruta Nacional 40, especialmente en el tramo que une Molino y Seclantás, paralizado desde hace meses a pesar de los convenios firmados en 2024. El mandatario provincial remarcó que se trata de una vía estratégica para el desarrollo productivo y turístico de los Valles Calchaquíes.
Durante su pronunciamiento, Sáenz instó a los legisladores nacionales por Salta a acompañar el reclamo de manera conjunta, en defensa de los intereses de toda la provincia. Fue determinante al afirmar que la obra no es un pedido personal, sino una necesidad urgente para las comunidades del interior.
La Ruta 40, una de las más extensas del país, cumple un rol fundamental en la integración territorial y el transporte de bienes. Esta paralización de los trabajos representa un retroceso en la conectividad regional, por lo que el Gobierno de Salta continuará insistiendo en su reactivación como parte de una política de desarrollo equitativo y federal.








