De cara a las elecciones de octubre, el partido de Rolo Figueroa, La Neuquinidad, busca proteger la provincia con autonomía y firmeza, mientras que La Libertad Avanza prioriza intereses externos. Solo quienes viven y sienten Neuquén pueden garantizar la defensa de sus recursos y su futuro.
En el camino hacia las elecciones legislativas de octubre, la verdadera disputa en la provincia de Neuquén se da entre dos modelos claramente contrapuestos: el del Frente La Neuquinidad, liderado por Rolo Figueroa, y el de La Libertad Avanza. Mientras el oficialismo provincial propone una defensa firme de la autonomía y de los recursos neuquinos, el espacio libertario impulsa una agenda alineada con intereses foráneos que poco tienen que ver con las necesidades y realidades locales.
Desde La Neuquinidad aseguran que su proyecto tiene como eje la protección del desarrollo provincial, apostando a políticas que garanticen empleo, infraestructura y soberanía sobre los recursos naturales. “Solo quienes viven y sienten Neuquén pueden entender qué necesita nuestra gente y cómo proyectar un futuro con identidad propia”, afirman desde el espacio. En contraposición, denuncian que los candidatos de La Libertad Avanza desconocen la realidad territorial y promueven decisiones que podrían poner en riesgo el control provincial sobre sectores estratégicos como Vaca Muerta.
El oficialismo neuquino busca consolidar una representación legislativa fuerte que defienda los intereses locales en el Congreso Nacional. Para ello, apela a un mensaje claro: el futuro de Neuquén debe construirse desde Neuquén, con dirigentes comprometidos con su gente, su historia y su desarrollo. En ese sentido, convocan a la ciudadanía a votar por un modelo de provincia autónoma, productiva y federal, que no dependa de decisiones impuestas desde Buenos Aires.








