El rapero argentino protagonizó una noche única en el Teatro Coliseo, donde combinó sus hits con arreglos orquestales. Con la participación de Milo J y Rodolfo Mederos, el concierto marcó un antes y un después para la música urbana en el país.

El debut de Red Bull Symphonic en Argentina convocó a un público que agotó las entradas y disfrutó de una puesta imponente. Trueno apareció en escena entre sombras, acompañado por la orquesta en “RAIN III”, y sorprendió con un look formal en traje negro sin perder los guiños a su identidad barrial.

A lo largo de la velada sonaron clásicos como “Real gangsta love”, “Lauryn” y “Tranky funky”, en versiones que mezclaron la fuerza del rap con la solemnidad del sinfónico. Uno de los puntos más altos llegó con “Mamichula”, cuando todo el teatro se puso de pie para corear junto al artista.

“Estoy viviendo un sueño, gracias por acompañarme. Si puede uno, pueden todos”, expresó con emoción el rapero, reivindicando su origen en La Boca. También hubo lugar para una potente interpretación de “Tierra Zanta” junto a Milo J y un emotivo encuentro con el bandoneonista Rodolfo Mederos.

Los arreglos de Sebastián Fucci y la dirección de Pedro Pasquale terminaron de darle forma a un show que confirmó a Trueno como uno de los artistas más innovadores de la escena local. La fusión de rap y orquesta no solo rompió moldes, sino que abrió un nuevo capítulo para la música urbana argentina .

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