El gobierno neuquino aplicó sanciones ejemplares a dos empleadas públicas: una ex agente de salud por falsificar certificados médicos y otra de la policía por acumulación de inasistencias. En el marco del plan de austeridad, Figueroa destacó que la provincia busca destinar los recursos a áreas clave como salud, educación y seguridad.
El gobernador de Neuquén ratificó la política de tolerancia cero frente a incumplimientos laborales en el Estado provincial, tras la sanción de dos empleadas por irregularidades. Figueroa subrayó que la medida forma parte de un plan de austeridad destinado a optimizar recursos en áreas esenciales. La gestión busca asegurar que cada cargo público cumpla con sus responsabilidades.
Una trabajadora del Ministerio de Salud fue exonerada tras comprobarse que presentó certificados médicos falsos, mientras que una agente de la policía fue separada por acumular más de 50 días de ausencia sin justificación. Estas acciones se suman a una serie de medidas implementadas para garantizar eficiencia y transparencia en la administración pública.
El gobernador enfatizó que el objetivo no es castigar, sino proteger los fondos públicos y destinar los recursos a sectores prioritarios como salud, educación y seguridad. “Cada peso del Estado debe invertirse en quienes realmente lo necesitan y en servicios que beneficien a la comunidad”, afirmó Figueroa durante un comunicado oficial.
Las sanciones también buscan enviar un mensaje claro al resto del personal: el incumplimiento laboral y los abusos no serán tolerados bajo ninguna circunstancia. Según fuentes gubernamentales, se realizarán auditorías y controles más estrictos para evitar irregularidades y reforzar la disciplina dentro del Estado.
Con estas decisiones, la provincia de Neuquén refuerza su estrategia de administración responsable, procurando un Estado más eficiente y comprometido con los ciudadanos. La transparencia y la rendición de cuentas se colocan como pilares fundamentales de la gestión pública.








