El candidato de Provincias Unidas apuntó contra la dirigencia provincial por el abandono del interior, la falta de inversión vial y el deterioro del sistema ferroviario. Propone revertir ese abandono con una gestión seria y federal.
Durante una visita a Tandil, Florencio Randazzo, postulante a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, lanzó una crítica dura a la clase política provincial y nacional. En diálogo con AM1140 Radio Tandil, sostuvo que “la inoperancia y la corrupción destruyeron la infraestructura bonaerense” y puso como ejemplo el deterioro del sistema ferroviario para ilustrar ese abandono.
Randazzo cuestionó que se priorice la política de campaña sobre las necesidades reales del interior: rutas que no se arreglan, ramales interrumpidos, trenes que dejaron de circular o funcionan con falencias estructurales.
El dirigente responsabilizó a los gobernantes “de turno” por permitir que los servicios públicos esenciales queden relegados por ideologías o intereses partidarios. “Mientras algunos usaron al Estado como un botín político, otros abandonan la atención del interior”, planteó.
Para Randazzo, poner en marcha una alternativa implica retomar prioridades básicas: rehabilitar las líneas de trenes, reconstruir rutas, conectar localidades, garantizar que el Estado esté presente con inversión y mantenimiento. Dijo que su candidatura forma parte de esa recuperación que reclama el interior bonaerense.
Dentro de su propuesta, subrayó la necesidad de que quienes representen a la provincia tengan “mirada bonaerense y productiva” y conozcan las realidades locales. Apuntó contra candidaturas de dirigentes sin raíces en el territorio, que terminan prometiendo lo que desconocen.
Randazzo también usó el reclamo ferroviario para graficar el contraste entre el relato y la realidad: mientras algunos hablan de innovación y transformación, los hechos muestran vagones deteriorados, vías sin mantenimiento y servicios interrumpidos.
En su visión de política alternativa, la infraestructura no es gasto: es una base para el desarrollo, para que las provincias puedan crecer y el interior recupere protagonismo. Su discurso busca posicionar a Provincias Unidas como la opción que responde al abandono con planificación, acción y sentido federal.








