El incidente ocurrió frente a las cámaras y obligó a reforzar la seguridad del evento. La cantante no resultó herida, pero el episodio encendió alarmas sobre la protección de las figuras internacionales en estrenos multitudinarios.
La premiere de Wicked en Los Ángeles, uno de los estrenos más esperados del año, terminó empañada por un tenso episodio cuando un fan burló el cordón de seguridad y se abalanzó sobre Ariana Grande en plena alfombra roja. El incidente quedó registrado por decenas de cámaras y provocó una reacción inmediata del equipo de seguridad, que logró intervenir antes de que la artista sufriera algún daño.
Según testigos, el hombre esquivó a los guardias mientras la cantante saludaba a los fotógrafos. La situación generó gritos, empujones y un clima de desconcierto entre los asistentes. Grande fue retirada rápidamente del lugar para ser contenida por su equipo, aunque luego volvió unos minutos para tranquilizar a la prensa y confirmar que se encontraba bien.
El estudio responsable del film emitió un comunicado horas después, explicando que se investigará cómo el fan logró acercarse tanto a la figura principal del elenco. También confirmaron que reforzarán los controles en las próximas funciones, dado que el incidente expuso vulnerabilidades en la organización. La secuencia encendió debates sobre la creciente presión mediática en eventos de alto perfil.
En redes sociales, los seguidores de la artista expresaron indignación y preocupación. Muchos reclamaron límites más estrictos para mantener la distancia entre el público y los famosos, especialmente en estrenos con convocatorias multitudinarias. El nombre de Ariana Grande se volvió tendencia global apenas minutos después del hecho.
A pesar del susto, la premiere continuó y el film fue recibido con entusiasmo. Sin embargo, el episodio reabrió la discusión sobre la seguridad en la industria del entretenimiento y el rol de los fans extremos, un fenómeno que preocupa a productoras y representantes en todo el mundo.








